SER FLECHA EN MOMENTOS DIFÍCILES:
Es muy común sentir, mientras transitamos nuestras experiencias difíciles y dolorosas, que todos nuestros esfuerzos son baldíos, y decirnos cosas como:
• “Da igual lo que haga porque nunca voy a salir de esto”.
• “Siento que no avanzo, que estoy paralizad@, no voy a poder superar esta situación”.
• “Soy como los cangrejos: de tres pasos, dos son hacia atrás”.
• “Está situación no tiene arreglo, yo no tengo arreglo”.
• “Todos mis intentos no valen la pena. Tiro la toalla, estoy muy cansad@“. En estos momentos, más que nunca, es necesario:
1) Tener paciencia contig@ mism@. Todo tiene su tiempo y cada persona un ritmo propio para elaborar sus procesos vitales.
2) Mirar tu situación y a ti mism@ como si estuvieras mirando a alguien muy querido que necesita ayuda. Mírate con compasión y comprensión, con amor.
3) Cambiar y cuidar tu discurso interno. Las críticas improductivas y creencias limitantes sólo añadirán más dolor a tu dolor y aumentarán la sensación de parálisis e incapacidad resolutiva.
4) Reforzar y valorar los pequeños logros. De los tres pasos del cangrejo, uno has dado hacia adelante.
5) Intentar ser como la flecha: concéntrate y pon tu energía en el hoy, no pierdas la dirección (aunque te sientas perdid@), céntrate en la diana de un futuro cercano… para eso necesitas “retroceder” y tomar impulso.
Nadie ha dicho que sea fácil, pero muchos sabemos por experiencia propia que es posible. ¿Lo intentamos?